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¡Urgente, necesitamos más “infoactivistas”!

Hace unos días fuímos invitados a la proyección en Cusco del video “10 tácticas para transformar la información en acción”. Múltiples testimonios y experiencias modelan un interesante reportaje sobre el activismo social por Internet. Además fueron muy ilustrativos tanto el minitaller como los folletos informativos que nos obsequiaron luego. Bueno de estos últimos extraigo para ustedes (y para algunos vagos de las instituciones que no asistieron) las 10 pautas para que nuestros mensajes por la web sean más fáciles de asimilar masivamente y sobretodo  ayuden a construir una sociedad más justa:

1.- Diríjalos a la acción (“Bring them to the action”). Movilice a las personas. El uso de esta táctica es adecuado para apoyar a las personas a que se unan, tanto en línea como de forma presencial, en torno a una causa.

2.- Alguien está viendo (“Someane is watching”). Sea testigo y documente. El uso de esta táctica permite asegurarse que las personas tengan el poder de captar los abusos a los derechos en el momento que suceden.

3.- Muéstrelo gráficamente (“Picture it”). Visualice su mensaje. Esta táctica es adecuada para comunicar un mensaje de forma creativa en diferentes idiomas y niveles de alfabetización.

4.- Nadie está escuchando (“No one is listening”).Enfatice las historias personales. Está táctica es útil cuando no está consultando a los afectados, al igual que como medio para dar al tema una profundidad tal que impacte dentro del público meta.

5.- Provoque una sonrisa (“Provoke a smile”). Sólo añada humor. Está táctica es adecuada para llegar a públicos diversos y para instar a las personas a difundir su mensaje.

6.- Comprenda sus nexos (“Understand your connections”). Gestione sus contactos. Esta táctica le permite conocer sus nexos y relaciones para aprovecharse al máximo.

7.- Simplifíquelo (“Make it simple”). Como utilizar información compleja. Esta táctica es adecuada para presentar  y compartir información compleja o difícil de acceder con las personas que más necesitan.

8.- Comuníquelo en vivo (“Report it live”). Utilice la inteligencia colectiva. Esta táctica es adecuada para crear o recopilar información, elaborar informes sobre actividades públicas, tales como elecciones o protestas, y responder a desastres y epidemias.

9.- Tecnología que escucha (“Technology that listening”). Permita que la gente formule preguntas. Esta tácticas es adecuada para obtener información vital cuando las fuentes populares estén incompleta, sean engañosas, o difíciles de accesar.

10.- Presente la verdad (“Reveal the truth”). Investigue y dé a conocer. Esta táctica es útil para identificar, compartir y tomar acciones a partir de la evidencia que se está ocultando al público, o porque aquellos o aquellas que deben tomar medidas la están ignorando.

Ahora pues amigo, si aplicas estas recomendaciones deste tu pequeño espacio virtual ya eres un verdadero Infoactivista. Únete a la causa y colabora con tu comunidad (global).

Hay mucha más información en esta web super recomendable.

Puedes ver el video (versión subtitulada) sobre las 10 tácticas… también en línea.

Foto (de Malú Benavides y Marko Moscoso con la biblia del Infoactivismo y ayundándonos de paso con la táctica 5) de César Venero desde acá.

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El rico Garci

Ya que estamos festejando a cusqueños ilustres. El investigador Carlos Rado nos envia un extracto de su último artículo para la revista del Instituto Americano del Arte de nuestra ciudad. Muy agradecidos estamos con el Sr. Rado por la deferencia  con nuestro blog.

GARCILASO INCA DE LA VEGA: Reseña vital de un cusqueño universal

Por: Carlos Rado Yáñez

En el ya lejano mes de octubre del año 1979, la revista limeña hueso húmero publicó los resultados de una encuesta de preferencias literarias acerca de los autores preferidos de toda la literatura peruana en castellano, la consulta hecha a un conjunto de 68 personas vinculadas al quehacer literario (*) abarcaba un amplio espectro generacional, de posiciones ideológicas y estéticas. Los resultados colocaron a Garcilaso Inca de la Vega en el segundo lugar con 56 menciones, hecho singular por tratarse del único autor peruano mencionado que perteneciendo a los s. XVI-XVII aparece entre los 29 primeros mencionados que son del s. XX. (las otras excepciones corresponden a Guaman Poma de Ayala con 3 menciones y Pedro Cieza de León mencionado una sola vez).

Carecemos hoy de un referente para determinar el estado de las actuales preferencias literarias, sea porque la literatura es cada vez menos una expresión cultural representativa del país (Mirko Lauer – 2009), sea porque ella misma se ha enclaustrado en el reducido marco que le dan sus cultores, o peor aún; porque hay un déficit alarmante de lectura, déficit que crece según crecen las tecnologías mediáticas (TV e Internet). Pero en el año 2009, coincidiendo con la conmemoración del IV Centenario de la primera edición de Los Comentarios Reales de los Incas, se confirma la inmensa oleada de interés que sigue despertando Garcilaso Inca de la Vega, particularmente en el extranjero España, Estados Unidos, Francia y Alemania), donde conferencias, congresos, coloquios, publicaciones e innúmeras actividades académicas, confirmaron la actualidad de este cusqueño.

Garcilaso Inca de la Vega es pues un personaje cuyos estudios gozan de buena salud, su vida y obra prosiguen animando el debate sobre el destino del Perú, es un peruano imprescindible 400 años después y concierne ya no solo a historiadores y eruditos, su interés ha trascendido a la política, a estudios de la prosa, a la historia de las ideas y ahora último a los psicoanalistas. Produce pues variadas y persistentes miradas.

Sus Seis Nombres ó la Búsqueda de una Identidad

Aunque P. Macera refiere como una humillación el hecho que no recibiera el apellido de su padre al ser bautizado, y, R. Montoya insiste en la gravísima crisis de identidad que atravesó al tener 6 nombres en vida; hay que advertir que en su tiempo, la asignación de nombres y apellidos no obedecía la costumbre actual de legar el apellido paterno primero y el materno después, con lo que se “legitima” a la descendencia. En su parentela española predomina el patronímico de Vargas (véase el diagrama respectivo) y el único que ostenta el nombre Garcilaso de la Vega, es su padre Sebastián. Por lo tanto, no es seguro que fuera considerado “bastardo” a pesar que el inevitable connubio de forasteros con indias haya producido frutos indeseados ó inesperados. Nuestro personaje recibió como primer nombre el de Gómez Suárez de Figueroa,  perteneciente nada menos que al hermano de su padre y que es uno de los mejores de su familia. Su línea materna tampoco revela una forzosa nominación con los nombres de los antecesores como condición de legitimidad de origen y en todo caso, este no es más que asunto anecdótico exagerado en demasía.

Es innegable por cierto que sus seis nombres marcaron etapas de su proceso vital.

GOMEZ SUAREZ DE FIGUEROA: Al ser bautizado en la religión cristiana.

GOMEZ SUAREZ DE LA VEGA: En España, marca el alejamiento de su tío (hermano mayor de su padre) con quien no mantuvo relación cordial. El otro hermano, Alonso de Vargas es quien lo acoge con gran entusiasmo y ternura y lo hará su heredero.

GARCILASO DE LA VEGA: A la identificación con su padre, con España, con el

Cristianismo y con el castellano.

CAPITAN GARCILASO DE LA VEGA: La apoteosis de la identificación con el padre y con España. La guerra de las Alpujarras contra los moriscos (“mestizos como él”)

CAPITAN GARCILASO INCA DE LA VEGA: Aflora el recuerdo materno y de la patria lejana.

GARCILASO INCA DE LA VEGA: Perfecta simbiosis entre lo inca y lo español. El escritor clásico.

M. Hernández participa también de los discursos sobre la “crisis de identidad” pero agrega una reflexión pertinente: aparte del nombre español de pila, su madre Isabel Chimpu Ocllo habría musitado en la intimidad alguna otra denominación para su wawa ó churi. ¿cuál habría sido ésta?, y ¿cuál su repercusión en la estructuración de “la envoltura sonora del yo” tan cara a la pesquisa psicoanalítica?

Los Estudios Garcilasistas

H. Neira ha contado 186 “garcilasistas”. Ningún autor peruano tiene tantos estudiosos de su obra y ese solo hecho ha convertido a Garcilaso en un símbolo frente al cual, las preguntas y respuestas respecto de la conquista nunca pueden ser las mismas. Así como sus distintos nombres nos hablan de la variada intensidad de sus procesos personales, su obra nos revela una complejidad propia de quien fuera al mismo tiempo inca, indio, mestizo, renacentista, utopista, platónico-providencialista-agustiniano, historiador ó “peruano ejemplar”, alguien naturalmente capaz de elecciones y rechazos, dilemas, indecisiones y olvidos algunos voluntarios y otros no, partidas y retornos, encuentros y desencuentros. No está hecho de una sola pieza, es una figura por armar cuyos fragmentos son complementarios entre sí a pesar que en apariencia puedan parecer confusos. Es la trama y no drama del mestizo que resume la unidad en la variedad.

Son conocidas las frases de hagiógrafos y censores que sin proponérselo seguramente, han terminado por encerrarlo en una sola expresión, la misma que les basta a historiadores superfluos y a públicos tendenciosos y carentes de datos, para aventurar un juicio final sobre el personaje.

PORRAS BARRENECHEA: “español en Indias, indio en España.” (¿Un don nadie?).

JOSE DURAND: “Historiador por necesidad, acude al pasado sencillamente porque no tiene presente.” (¿El hombre sin salida esclavo del pasado?)

PABLO MACERA: “Inventó la Patria que necesitaba. La construye con palabras lenta y temerosamente porque se considera inferior.” (¿Un acomplejado?)

RODRIGO MONTOYA: “Escribió para cobrarse la revancha, para arreglar cuentas consigo mismo”. (¿Un renegado?)

Pero a pesar de todo siempre referente: retomado-rechazado, bendecido-sospechado, reliquia o novedad provocando querellas localistas y disputas vanas.

Se puede afirmar que el s. XIX no entendió a Garcilaso Por entonces primaban los juicios de Marcelino Menéndez y Pelayo (“hijo de un conquistador de ilustre linaje montañés célebre en armas y en letras y de una india principal, sobrina de huayna Ccapac. Fue un gran prosista”); de Javier Prado (“naturalidad, pureza, gallardía y estilo”), de Mariano Iberico (“poeta del alma incaica”) y de Ventura García Calderón (“epopeya en prosa” lo que imaginó y difundió Cervantes “lo lleva a cabo un indio del Perú”). Será indispensable recurrir a los escritos de José de la Riva Agüero para iniciar los estudios clásicos en torno al personaje y su obra, para evidenciar incluso la brillante trampa de la intelectualidad limeña que sobrevaloraba al narrador mestizo soslayando al indio historiador.

De la Riva Agüero establece junto a la calidad del relato, los varios y sorprendentes valores que se dan tanto en la obra como en el personaje (“personificación más alta y acabada de la índole literaria del Perú…”) llama a Garcilaso primogénito, representativo de la peruanidad (tema que se discutirá después). Impuso el estudio preliminar e imprescindible de las fuentes históricas. Hay que decir que hasta Riva Agüero, no hay en el Perú la Historia como modo riguroso de producción de conocimientos, como construcción de la razón, y, aunque en 1937 ya no sea el joven que escribiera “Paisajes Peruanos” y sus compromisos y simpatías políticas tampoco las de un conservador mas, sino las de un encendido fascista, se debe apreciar lo mejor de su obra y admitir que gracias a sus trabajos hay un antes y un después en el trato a Garcilaso (Obras Completas 1968). Las escuelas Inglesa y alemana predominantes en la historiografía del s. XIX y que no hacen concesiones a la imaginación ni a los sentimientos, repudiaron severamente la manera de historiar de Garcilaso, primero sus confesiones y después sus protestas y nostalgias. Para esta Historia pretendidamente racional, científica y positivista la subjetividad de los juicios invalidan completamente cualquier discurso, pero Riva Agüero asume la Historia como ciencia de la explicación de la que no pueden eximirse la acción ni la pasión humana. Los desproporcionados e infamantes ataques de Manuel González de la Rosa encontraron también en José de la Riva Agüero un irónico replicante que con fino humor precisa que Garcilaso es fuente y que no precisamente por ello deba contener la verdad y le aclara a “mi anciano amigo…” que el tono de la verdad no es el negro ó el blanco sino precisamente el desagradable gris, es decir la búsqueda del equilibrio. Del dulce imperio en manos de sapientes y nobles señores a las fuentes nuevas que nos revelan el estado autocrático; del nacimiento ex nihilo y la pareja fundadora, a Tiawanaku y las migraciones, en fin, del imperio a los periodos dinásticos, de Pachacamac a Viracocha, y, del lado risueño y luminoso en el que coincide con Valera, al sombrío y disforme reseñado por Cobo y Pedro Pizarro. Tan erróneo es admitir lo uno como lo otro por si solos, recordando a Weber deberemos afirmar entonces que el Incario tuvo como cualquier sociedad las virtudes y defectos propios a su constitución.

Será Raúl Porras Barrenechea quien con erudición, disciplina y talento pondrá fin al dilema. Garcilaso ni mintió ni inventó. El nacido a las letras en Montilla en 1586, con su traducción de León Hebreo, “Recogió con exactitud y cariño filiales la tradición cusqueña imperial naturalmente ponderativa de las hazañas de los incas….”. Esto es suficiente para que Porras lo señale como “espiritualmente el primer peruano”, aquel en el que se funden despojadas de odios las dos razas antagónicas de la conquista. El testimonio original de esta síntesis son Los Comentarios Reales de los Incas, aunque lo mejor del escritor-historiador será La Florida del Inca por su técnica demorada del relato, por la sugestión invisible que brota de ella, y, porque sin inventar nada anota fielmente lo relatado por el capitán Silvestre. Los Comentarios… en cambio, devienen versión selectiva y a veces minimalista que olvidaba voluntariamente a los incas indeseables (para no perder el tiempo criticándolos), pero también ignoraba (ignorancia no culposa) los miles de años de cultura andina y de paso la memoria de las provincias dominadas. Aún así su versión no es falsa ni mendaz, es tan solo unilateral. En ese pueblo andaluz, los archivos parroquiales evidencian que fue un buen vecino, el ex pedigüeño en cortes, el ex soldado convertido en negociante rural y criador de caballos en trance de ingresar a los años de recogimiento y estudio, es un hombre cabal que ha ganado el cariño y respeto suficientes para una vida digna y decorosa que en términos actuales puede calificarse como exitosa.

Con Aurelio Miró Quesada se cierra el ciclo de los garcilasistas clásicos. Este constante estudioso de Garcilaso es quien revela los documentos testamentarios materno y paterno. El referido a la madre es hallado en 1945 en el archivo notarial de Oscar Zambrano Covarrubias y el de su padre es fruto del trabajo de Julián Santisteban Ochoa (1939). Según estos testimonios, Antonio de Quiñones (albacea del capitán Garcilaso) le da cuatro mil pesos de oro para que vaya a estudiar a España, la madre por su parte agrega una cantidad indeterminada de pesos de oro y Gómez Suárez cede a su madre una chacra de coca para su sustento.

Los detractores afirman que fue a España desheredado a reclamar mercedes derivadas de su linaje, que allá fue rechazado y humillado, acusado como hijo de un traidor (su padre había brindado efectivamente su caballo para facilitar la fuga de Gonzalo Pizarro), pero los papeles testamentarios no corroboran tales aseveraciones y las versiones en torno a la humillación por bastardía, mestizaje o lo que fuera, nunca doblegaron a Garcilaso ni en el ánimo ni en la acción. Incluso, en 1563 decide regresar al Perú consiguiendo la licencia del caso, pero no logra embarcarse por cuanto el inefable Lope García de Castro (el mismo oficioso que sembró la leyenda del padre traidor) pasajero del mismo galeón, se las arregló para impedir tal proyecto. Es en ese trance – siempre según Miró Quesada- que decide renacer a un nuevo proyecto personal, comprende que no volverá más a su tierra natal y que tiene que hacerse un destino propio.

Miró Quesada habría de hacer el inventario de sus libros, conocerá las lecturas italianas de Garcilaso, tomará nota del ambiente social, cultural y político de la Europa renacentista (de ahí nace la asociación Roma-Cusco) y forjará la imagen no ya del mero historiador, sino de quien reflexiona acerca del sentido mismo de la historia humana.

Las numerosas ediciones y traducciones de que son objeto las obras de Garcilaso son testimonio de la fruición con que fueron tomados sus estudios.

Años Publicaciones – Traducciones
1586 “Los Diálogos de amor de León el Hebreo”
1609 Primera Edición de la Primera Parte de los “ComentariosReales de los Incas
1617 Primera Edición de la Segunda Parte de “Los Comentarios…”con nombre distinto.
1722-23 Reedición de la Segunda Parte de “Los Comentarios…” connombre distinto.
1800, 1829,1918-20. Nuevas reediciones de “Los Comentarios…”
1782 La administración española prohíbe “Los Comentarios …”
1625, 1688,1869-71. Primeras ediciones en inglés.
1633, 1650, 1658,1702, 1715, 1737,

1830.

Traducciones al francés. de “Los Comentarios…”

Pero a pesar de lo enjundioso de los estudios y de la calidad de revelaciones y datos, los Garcilasistas clásicos van siendo dejados de lado a partir de los años 60.

De uno u otro modo, los Garcilasistas venían proponiendo una idea de legitimidad ligada al mestizo ideal, al arquetipo de lo peruano, al peruano verdadero, esta idea derivaba forzosamente de la asociación con un origen noble, una procedencia aristocrática como la que tenían los propios estudiosos. Hay que agregar que cada quien identificaba a Garcilaso según percepciones muy particulares como se advierte en “Garcilaso, Primer Criollo” de L.A. Sánchez, o el “Garcilaso Visto Desde el Angulo Indio” de L.E. Valcárcel y el “Garcilaso Inka” (con k) de Carlos Daniel Valcárcel. Sin proponérselo, los clásicos habían dado origen a estudios regionalistas, versiones utilitarias y a veces acomodaticias según determinados intereses políticos, tales versiones ignoraban que Garcilaso no era un indio común que tuvo los privilegios de su origen, que su vida transcurrió largamente en la Europa renacentista y que exagerando la loa o el vituperio, estaban alejándolo de las dos culturas.

El país se transformaba aceleradamente y eso de “hijo de capitán español y princesa inca” resultaba disonante en un Perú dado a la migración campo-ciudad, con revueltas campesinas y tomas de tierras, con masas diversas, plebeyas y reconociéndose cholas y para nada elitarias. Resultaba difícil que un mito legitimador inspirado en la figura de Garcilaso perdurara, la sociedad peruana se estaba descubriendo a si misma más en sus conflictos que en un supuesto sincretismo social y es en este ambiente que aparece un nuevo mito: Túpac Amaru. Desde la esencia popular y revolucionaria se produce entonces un desplazamiento del imaginario social, ahora se ama y admira a los desplazados, a los vencidos, a los perdedores, y en Literatura tendrá sus consecuencias, ahora son Vallejo, Arguedas, Romualdo, Mariátegui y otros cuyo interés entre el gran público así como entre los especialistas cancelará la primera lectura de Garcilaso hecha por los clásicos y eruditos. Es menester recordar la encuesta referida al iniciar este artículo: Entre los prosistas están José María Arguedas en el primer lugar (61 menciones), Julio Ramón Ribeyro en tercer lugar (51 menciones), José Carlos Mariátegui (45 menciones) y después Mario Vargas Llosa, Manuel González Prada, Ciro Alegría, Ricardo Palma y otros. Pero el terco Garcilaso está en el segundo lugar, un lugar preferente pero incómodo para sus detractores, presente en la memoria aunque no en el imaginario. Entre los Poetas César Vallejo está en el primer lugar, Martin Adán en el segundo lugar, José María Eguren y después Carlos Oquendo de Amat, Jorge Eduardo Eielson y otros.

Lo que también cancela esa primera lectura de Garcilaso es el cambio en las Ciencias Sociales. John Murra, Emilio Choy y Maria Rostworowski concluyen que las Crónicas como fuente de información están agotadas, para ellos, la persistencia de usos y costumbres coloniales (fuentes administrativas menores y no altas crónicas señoriales) provenientes del pasado prehispánico, permiten ahora comprender el modo de producción inca y por extensión la lógica viviente de las comunidades indígenas a través de sus sistemas de complementariedad y reciprocidad que liga a unas comunidades con otras sean de puna o valle, de clima medio o quechua. Está naciendo la Etnohistoria para poner en evidencia realidades no previstas en las Crónicas.

En medio de este ambiente intenso y fecundo, otra Crónica “aparece” en Copenhague. Es una carta del Indio Guaman Poma de Ayala dirigida al rey español acompañada de dibujos que revelaban la pésima situación de los indígenas. Indio bilingüe, cristiano converso, Guaman ve lo que Garcilaso ya no puede ver, la desestructuración de la sociedad andina bajo el poder de los curas, encomenderos y corregidores. Hay un momento en que Garcilaso pareciera terminar atado al pasado, es un asunto terminado, fuente cerrada.

Será José Durand quien coloque al Inca en un ancho campo de visiones filosófico-históricas insospechadas hasta entonces, no se trata ya de la mera disputa entre toledanos y post toledanos de la historiografía tradicional, del “Capitán cristiano con 4 conductas…” pasamos al “humanista sosegado que se recluye para escribir”, al “hombre de varias culturas que escribe en el atardecer de su existencia” a la necesaria relectura de sus obras según la evolución de las Ciencias Sociales porque el saber histórico cambia con el tiempo en métodos, hipótesis y objetivos. Fiel a cada tiempo la Historia lee el pasado no solo de modo diferente sino que lleva al pasado las acezantes cuestiones del presente. Las varias lecturas que ahora suscita le confieren pues historicidad, es más que fuente. Ni Cieza, ni Acosta ni Polo de Ondegardo han merecido tanto interés y estudio. Ni Fernando De Alba Ixtilxochitl también mestizo de sangre real, que usó los manuscritos de náhuatl, los códigos pictóricos y la tradición oral para historiar la conquista de México provoca culto ni polémica. En México nadie lo llama “Clásico” porque le falta el don de la intensidad personal, el estilo propio de un castellano de alta calidad, esa huella del gran castellano del s. XVI que si está en Garcilaso.

Garcilaso aparece como UN CLÁSICO. Un clásico -para H. Neira- es alguien a quien cada generación lee de nuevo y de manera diferente, un original a partir del cual nacen copias no siempre fieles, un único, un inimitable que requiere exégesis más que apologías, que origina diversos análisis a partir siempre de nuevas entradas. No hay pues solo el narrador ahora está el escritor clásico, el caso literario y de conciencia: “Clásico de América, el primer gran humanista nacido en tierra americana” afirma tajantemente Durand. Y vaya que acertó.

Raquel Chang-Rodríguez hará a partir de la Obra de Garcilaso interesantes disgresiones acerca de los problemas del coloniaje y la conciencia nacional. Pupo Walker desarrolla el papel de la profecía en los textos del Inca, Julio Ortega el discurso de la abundancia, Max Hernández el de la memoria del bien perdido (inquietante y psicoanalítica frase empleada por el propio Garcilaso en el libro primero, Cap. XV – El origen de los Incas Reyes del Perú), Mercedes López Baralt, el problema de representación del sujeto post colonial. En “Asedios a la Heterogeneidad Cultural” (compilación de José Mazzoti), se rompe el paradigma del peruano ideal y se advierte su erasmismo. Carlos Araníbar revelará su escolasticismo y opción contrareformista. Es la hora de abordar al Garcilaso maduro y no al simple proveedor de información, al Garcilaso que se mueve en las fronteras de la Historia tensada por la teología y la filosofía, donde providencia y profetismo juegan cual motores de la historia. Resulta necesario detenerse un instante en este punto: Roma fue para Garcilaso un ejemplo negativo de sociedad, la Pax Romana imposible debía ser reemplazada por la Pax Hispánica predestinada pues, si a Roma se le debía la idea de Estado y de la Ley, también se le debía el vasto desorden de un milenio fragmentado por el poder feudal. Este caos podía ser ordenado por las monarquías cristianas a condición de devolver a los señores cusqueños el rango y las responsabilidades de los que fueron despojados, aquí se avizora que los indios, mestizos y criollos del Perú constituyen una suerte de pueblo elegido, aquí hay un Garcilaso agustiniano pero lo agustiniano en Garcilaso es de praxis y no de contemplación.

¿Será necesario todavía mencionar que Pierre Duviols lo incluye en la edición extraordinaria de la ENCICLOPEDIA FILOSOFICA UNIVERSAL. Aquella obra desmesurada (mas no monumental como lo fuera la de Diderot), en la que aparece junto a pensadores no solo occidentales sino de Asia, India y América?

El mundo complejo de armas y combates, de renegados e hidalgos pobres, de confusión y desatinos y sobre el cual este cusqueño debió navegar como pudo, no debe oscurecer el valor de su obra, ni siquiera las posibles sombras del hombre, la complejidad de su pensamiento. Hay quienes han pretendido descalificarlo a partir de estas cuitas: la esclava blanca comprada a su amigo Silvestre y traída de las Alpujarras, el hijo que le hizo a su sirvienta Beatriz de la Vega y que posiblemente ocultó como ocultó el hecho de tener una hermana en Cusco, habida no con Isabel Chimpu Ocllo sino con una tal María Pilcosisa al tiempo que el capitán convivía con la madre del entonces Gómez Suárez de Figueroa, el monje de órdenes menores arrepentido,etc. Por lo menos Carmen Bernard no se inmuta y sin perder tiempo en comentar las pequeñas bajezas de los grandes eruditos, nos habla del hombre de su tiempo y de los esplendores y miserias de la condición humana, del mestizo que no reniega de sus dos linajes, del platónico que utilizando la eficacia simbólica de los textos percibe el gobierno teocrático de los incas, que siendo tan distinto de los reinos europeos nos permite sin embargo pensar en términos políticos. Nos habla de cómo la narrativa garcilasista inspira en Europa a Campanella a Rousseau en suma, a la modernidad de los europeos, como alguien que subvierte la teoría misma de los géneros literarios junto a los grandes de su tiempo, con Galileo, Bacon, Erasmo, Pico de la Mirandolla, etc. Baste examinar el diagrama que consignamos al final de este texto, para imaginar su vitalidad.

Concluimos citando a Carlos Iván Degregori (**), para resumir la urgente tarea que queda por hacer.

“Hace cuatro siglos, el Inca Garcilaso trató de ser ‘mediador de un diálogo imposible, pero obligatorio, pues sin tal diálogo… no podía sobrevivir’. No pudo ‘suturar el desgarro’ producido por la conquista, pero logró ‘crear un espacio potencial en el que se pueda efectuar una síntesis’.

Cuatro siglos después, ese diálogo sigue siendo elusivo pero indispensable. Hoy los mestizos ya no son unos cuantos sino prácticamente todos; a la problemática del mestizaje se superpone el reclamo por ciudadanía; la migración es la experiencia de la mayoría de los peruanos. Por todo esto, a pesar de que la patria habita ‘rincones de soledad y pobreza’, o tal vez por eso mismo, podría ser que estemos en mejores condiciones que hace cuatro siglos para ‘construir una patria, recuperar el pasado, delinear una utopía’ que implique una ‘apertura tolerante a lo universal’.

Desde la sociología, Habermas diría que solo ‘la acción comunicativa’ nos permitiría lograrlo. Entonces podríamos alcanzar la tranquilidad que nos permita llamarnos peruanos a boca llena y honrarnos con dicho nombre, o decir al menos del Perú padre/madre patria, lo que Vallejo decía de si mismo: ‘te odio con ternura’

(*) La encuesta de tipo “cerrada” consultó a personajes como J. Adolph, F. Ampuero, J. Basadre, A. Bryce, A. Cisneros, A. Corcuera, A. Cornejo Polar, O. Chanove, E. Gonzáles Viaña, R. Gonzáles Vigil, A. La Torre, P. Macera, M. Martos, A. Miro Quesada, L. Nieto, A. Oquendo, J. M. Oviedo, M. Pantoja, J.R. Ribeyro, A. Romualdo,

J. G. Rose, J. Ruiz Rosas, L.A. Sánchez, A. Tamayo Vargas, M. Vargas Llosa, J. Watanabe, y N. Yerovi entre otros.

(**) Presentación del libro: “Memoria del Bien Perdido-Conflicto Identidad y Nostalgia en el Inca Garcilaso de la Vega” de Max Hernández.

Imagen de acá.

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Cándidos y candidatos

Pensando pé varón.

Guía práctica para elegir candidato

Por Luis Nieto Degregori

Hace muchísimo tiempo, cuando en el Perú había partidos políticos y nuestro equipo de fútbol clasificaba a los mundiales, elegir por quien votar era relativamente fácil. Esto dependía básicamente de nuestra opción ideológica: si éramos de derecha, de izquierda o de centro. En cada franja del espectro político había dos, máximo tres opciones, y alguna nos resultaba más atrayente, sea por el carisma del candidato, sea por su trayectoria o sea porque confiábamos no solo en él sino en el equipo que lo rodeaba. De un tiempo a esta parte, sin embargo, cuando el número de postulantes a cada puesto supera largamente la decena y casi todos son un verdadero enigma, el pobre elector está ante una decisión desesperada. Intentemos presentar, para ayudarlo, algunos tipos de candidatos y la manera cómo conquistan al elector.

El técnico

Ahora que los políticos gozan de una merecidísima mala fama, abundan estos candidatos que exhiben sus pergaminos de ingenieros, economistas, administradores de empresas o alguna otra carrera lejana de las ciencias sociales o el derecho, que antaño eran las canteras de donde salían los dirigentes políticos. El no haber concluido estudios universitarios no es un obstáculo para los candidatos de este tipo pues todavía pueden alegar amplia experiencia como técnicos en el sector público o gerentes en la empresa privada. Además, como cierto popular alcalde, pueden matricularse en alguna universidad privada para recibir su cartón sin necesidad de asistir a clases.

De este tipo de candidatos cabría esperar toda una visión de desarrollo regional o de ciudad, pero en realidad sus propuestas, cuando las tienen, apuntan a temas muy específicos como, por poner un ejemplo, la construcción de una moderna planta de incineración de basura. Como ni periodistas, ni electores, ni otros candidatos están informados de si esta es realmente una buena opción para el problema de los residuos, el técnico los deja mudos a todos. Además, para rematar la faena y terminar de confundir lanza duras críticas contra los politiqueros. En realidad, son las críticas contra los políticos, tradicionales o no, el arma principal con la que los técnicos convencen a los electores. Y a su vez les resulta fácil ponerse a salvo de las críticas porque quién, en pleno siglo XXI, va a estar en contra del manejo técnico de lo que sea, desde una planta de incinerar basura hasta una municipalidad o un gobierno regional.

El exitoso

En un país de perdedores, resignado ya a que su selección de fútbol sea la última de Sudamérica, los exitosos, los de veras exitosos, están como encima de un pedestal, inalcanzables para el resto de mortales que ya ni a envidiarlos nos atrevemos. Estos triunfadores en el terreno que sea –el deporte, los negocios, el espectáculo, el periodismo– suelen llegar a la política como invitados de alguna agrupación política. Imaginamos que su razonamiento es el siguiente: soy tan buena voleybolista o mi noticiero de radio tiene tanta sintonía que me merezco más que cualquier politicucho ser regidor o parlamentario.

El mayor éxito de los exitosos radica en que, por alguna extraña razón, los electores no nos ponemos a pensar en que la función pública no solo no es un premio para los merecimientos en campos ajenos a ella, sino que demanda una preparación y unos conocimientos específicos. ¿Será que tal es el influjo del éxito en los perdedores que estamos como hipnotizados? ¡Vaya uno a saber!

Digamos en honor a la verdad, sin embargo, que no todos los exitosos son aprovechadores. Los hay sumamente honestos que creen que pueden trasladar su éxito en un campo determinado al de la política. Entre estos los que más abundan son los empresarios que creen que las bondades del manejo gerencial se pueden aplicar sin más trámite en una provincia, una región o un país. Ahí tenemos, para no tocar carne aquí mismo, el ejemplo de Sebastián Piñera, el multimillonario que ahora ocupa la presidencia de Chile. Muchos alegarán que, por lo menos, los millonarios ya no tienen necesidad de robar, pero lo que hace el magnate Silvio Berlusconi en Italia parece desmentirlos: el poder puede servir para favorecer aún más los negocios.

El radical

En países como el nuestro, donde unos pocos tienen demasiado y la gran mayoría poco o nada, siempre hay caldo de cultivo para el descontento. Este el alimento de los radicales y lo que les gana simpatías en amplias capas de la población. Su típico modo de operar es ponerse a la cabeza de un frente de defensa de cualquier cosa, por ejemplo de los intereses de un una zona, un distrito o una provincia, sin perder de vista en ningún momento eso sí la defensa de sus propios intereses. También abundan los radicales entre los hombres de prensa, quienes aprovechan la pluma, el micrófono o el set de televisión para denunciar los supuestos tejes y manejes de las autoridades y para hacerse eco de los reclamos de la población, tenga o no razón.

La experiencia reciente enseña, sin embargo, que no es esto lo más criticable de los radicales. Quizás su verdadero talón de Aquiles es que su desmedida capacidad para la crítica, que nadie se atrevería a negar, no va acompañada de por lo menos una pizca de formación para elaborar propuestas propias o escuchar las ajenas, rodearse de un equipo solvente, simplemente gestionar mal que bien una municipalidad o un gobierno regional. No. Los radicales u opositores lo son al parecer en estado puro. Y ni bien dejan de ser opositores, simplemente se convierten en cero.

El voluntarioso

Pocos somos concientes de ello, pero la política es en realidad una actividad muy voluntarista; es decir, en la que muchas cosas dependen del empeño de una o varias personas. El ejemplo más claro de ello, y a la vez más penoso, es el de Sendero Luminoso, una pequeña agrupación que se tragó el discurso delirante de su líder y que llegó a poner en jaque al Estado peruano. Abimael Guzmán se creía el líder de la revolución mundial, logró hacer creer eso a la gente de su entorno y juntos hicieron correr ríos de sangre.

Voluntades fuertes no abundan, pero tampoco son tan raras. Además, no es que todos los voluntariosos quieran hacer la revolución mundial. Se contentan con mucho menos, una alcaldía distrital o a lo mucho una provincial, y por lo mismo necesitan tan solo una pequeña dosis de voluntad, de carácter, de perseverancia, de claridad de miras, todo eso en medio de un mar de gente (todos nosotros) que peca de apatía, pasividad, falta de confianza en sí misma. Un voluntarioso pues puede conformar un movimiento, poner plata de sus bolsillos o de las personas a las que ha convencido para pintar su nombre en las paredes y lucir su retrato en afiches y carteles, sintonizar con propuestas elementales con el estado de ánimo de un sector de la población y llegar finalmente al sillón municipal. ¿Para qué?

Puede darse el caso de que el o la voluntariosa lleguen al gobierno local con ánimos de realizar un gestión por lo menos digna, pero más común suele ser que asuman la función pública con intenciones, por decirlo suavemente, oscuras. Entonces optarán por un manejo poco transparente y utilizarán todos esos mecanismos tan bien aceitados que existen para engañar el control público, como las comisiones por lo bajo de todo tipo de contratistas. ¿Se puede sacar del cargo a algún voluntarioso o voluntariosa que hace eso? Casi imposible. Siempre es su palabra contra la palabra del empresario primero favorecido y después perjudicado por las comisiones. Tal es la razón, además, por la que a los voluntariosos les gusta repetir el plato y por la que su ejemplo se contagia peor que gripe porcina. “Si ese o esa pudieron hacerlo, ¿por qué yo no?” –debe ser el razonamiento de los voluntariosos.

El freak

Desde los tiempos en que Laura Bozo mostraba en su programa de televisión a personas capaces de lamer sobacos sudorosos, los peruanos nos hemos ido ganando fama internacional de “freaks” o “frikis” como dicen los españoles, palabreja del inglés que se usa para designar a quienes se distinguen por lo raro, grotesco, extravagante, esperpéntico. Por la misma época, una vedette que fue elegida parlamentaria por el solo mérito de mostrar en la nalga su número de lista, les abrió a toda clase de freaks el camino a la política.

¿“El solo merito” hemos dicho al referirnos a Susy Díaz? Nos retractamos. Para provocar a la sociedad y a los guardianes de la decencia hay que ser lo menos valiente y no temerle al ridículo. Y es seguramente en premio a esta osadía que un sector de los electores antisistema, aquellos que no apuestan por el outsider de turno, le da su voto a los freaks más provocadores. En estas elecciones, se está haciendo famoso el candidato a la alcaldía de Maynas (Iquitos) Charles Zevallos, del Movimiento de Integración Loretana (MIL), quien en los mítines recibe besos en la boca y prendas íntimas de sus seguidoras. Otros freaks como él deben estar ya ganando adherentes en distintos lugares del país y no sería raro que la Tigresa del Oriente deje la música y, con la fama internacional conquistada en Youtube, se convierta pronto en la presidenta regional de Loreto.

Otros tipos

La tiranía del espacio no nos permite agotar el catálogo de candidatos, por lo que mencionamos algunos tipos más solo de pasadita. Allí está, por ejemplo, el visionario, candidato que ofrece obras faraónicas, por lo general de pésimo gusto y nula utilidad. O el ingenuo, quien se lanza sin paracaídas a la política, por su cuenta o convencido por algún grupo que no tiene suficientes adeptos ni para completar una lista, y se pega tremendo contrasuelazo. No falta tampoco el candidato tradicional, el que es miembro de alguno de los partidos sobrevivientes de la época pre Fujimori y cree que, cual Lázaro, puede resucitar de entre los muertos.

Mención especial merece el “principista”, así entre comillas pues lo es en el sentido que le daba al término el cómico norteamericano Groucho Marx, quien afirmaba muy orondo: “Estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros.” El candidato “principista”, que ya todos conocemos, cambia de carro en cada elección con tal de seguir conservando el puesto de parlamentario o regidor. Claro que una vez conseguido esto, se olvida para siempre del partido o movimiento que le dio la posibilidad de ser elegido.

Finalmente tenemos al reciclado, ese candidato con larga trayectoria política o incluso con un período parlamentario o una o dos gestiones municipales o regionales en su haber que, tras cambiar la ideología por el pragmatismo, insiste en postular nuevamente pero sin llegar a sintonizar con el humor del electorado. ¿Por qué secreta razón? Tal vez porque el veleidoso votante el único poder que tiene es el de castigar a los que alguna vez gozaron de su favor, así no lo hicieran mal cuando estuvieron en la función pública.

¿Por quién votar entonces? Difícil, recontra difícil saberlo. Nuestro único consejo es por eso que nos encomendemos al cielo antes de depositar el voto en las urnas.

Imagen de acá (grande Cherman).

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Pecaditos a la norteña

No hagas caso... ...son rumores, son rumores.

Ya pasó tiempito de este furibundo artículo norteño (lamentablemente se “traspapeló” en los oscuros sotanos de un disco duro malogrado). Lo reelemos sorprendidos encontrando puntos de conexión con la realidad artística local. Para analizar:

 

NUEVE PECADOS CAPITALES EN EL QUEHACER LITERARIO – La huachafería disfrazada de contraculturalidad

Por Nicolás Hidrogo Navarro (por siaca, el autor tiene su feisbuk)

Soy un convencido que el excesivo provincialismo e inmadurez del que habla mi compañero de generación Luis Heredia González, en un virulento artículo “La lumpenización de la actividad cultural en Chiclayo”, hace un año atrás, ha generado que muchas veces se cometan excesos bajo la fachada de hacer cultura o darse ínfulas de poeta, pintor, escultor o artista en general. Y es que a veces, en provincias o la misma capital, ronda un virus mediocre y huachafo de que ser poeta o artista en general es sinónimo de ser un desarrapado, rufián o beodo o un resentido y desadaptado contracultural. Y muchos lo han creído y hasta se vanaglorian y hacen apología de vivir en la autoindigencia, al filo del abismo, por el sólo hecho de darle la contra “al sistema”. Al sistema le importa un pepino que vivan o mueran los poetas. Los artistas se deben al pueblo y debe importarles presentarse con la cara límpida y el corazón purificado. El arte no es insurrección cuando autodestruye, sino cuando construye y edifica en la conciencia colectiva un “sueño de pongos” ante la justicia divina y la justicia del colectivo de los hombres. Confunden la libertad creadora con el libertinaje de la personificación y socialización de su propia obra creadora y como producto estético. Más aún cuando reciben algún premio o salen en una nota periodística o hacen sus propios publicherrys, adoptan poses e ínfulas de divos. Eso significa no estar preparado ni para triunfar ni para fracasar. Eso es pura acrisolada mediocridad, inmadurez y pedantería barata.

¿O es que acaso todos los artistas son seres sublimados que buscan en el arte su propia guillotina de suicidio y pretenden regar la perversión de sus malogradas y atormentadas vidas, para estar acompañados en su propia desgracia? ¿Tienen derecho de macular algunos seudoartistas y prostituir la imagen de los demás y pasarlos de la faz azul a la negra imagen antisocial? Tienen derecho todos los que quieran atosigarse de sustancias dañinas y matarse siete veces al hilo, pero no tienen derecho de trasmitirle es misma idea a los demás. La literatura es vida, es pedagogía del alma y la ternura, seriedad, respeto, arte, esteticismo y hasta si se quiere rebeldía transgresora y magnificencia del espíritu humano.

No le hace mucho bien, ni dignifica que los artistas se presenten con esa imagen desaliñada, vandálica, lumpenezca, como chúcaros y bárbaros salvajes apestando alcohol o afeando la ciudad con sus disquisiciones en la vía pública. Al pueblo –lectores- sí le importa que los verdaderos artistas sean seres equilibrados (contraproduciendo con su desequilibrio creativo o su contravención social e ideológica y estética). Un artista es un ser público y un paradigma para los demás. No puede etiquetarse a un artista como un enfermito autodestuctor que como su mundo interior está destruido, quiera destruir el mundo de los demás para estar igualados. Debemos desmitificar esa justificación simplista y reduccionista que “lo que importa es el producto estético y no quién lo produce”. Poeta y poesía están íntimamente ligados como la cara de una misma moneda. Claro que las biografías van acompañadas de los textos y cuando hay una justa correspondencia entre lo que pregona en su poesía lo sea en sus actos. Como ser humano y lector, prefiero un sólo buen gesto y acto de poeta a que mil buenos versos de un simple versificador artificial.

1.- Pose de divo.- Publicar o ganar algún premio o reconocimiento literario a algunos les hace daño, los eleva a las nubes y se creen los mismos herederos del Olimpo de Zeus. No sólo los aleja de los lectores o admiradores, sino que los hace antipáticos, odiados e insoportables.

2.- Egolatrismo, síndrome del yo-yo-yo-yo. - Se genera una enfermiza monserga que como otros no hablan de él, él mismo está pregonando lo que hizo y no hizo. Toda la noche la pasan hablando de sí mismo. Siempre están vocingleando de sí mismos con una recargazón de hartazgo y magnificando hechos. Se convierten en personajes egomaníacos. “El dios de la poesía, el único e insuperable”, “Mi próximo viaje a Francia”, “Mis próximas novelas o libros que aún no lo escribo pero ya tengo el prólogo”.

3.- Inventando desfachatados titulachos y autocondecoraciones - Típica y huachafa costumbre de inventar baratarias y títulos nobiliarios culturales y autoconcederse premios y autoreconocimientos. Se inventan cargos como Embajadores Plenipotenciarios de la Poesía ante la Galaxia de Orión, Procónsules de la literatura mundial ante Ganimedes, el Jerjes de la poesía, etc. Mandarse hacer un centenar de medallas oropelosas para que se simule que otros le dan y tener el pecho con más medallas que general ruso de la Segunda Guerra Mundial o el propio ugandés Idi Amín.

4.- Pasión por el publicherry: autobombo.- Manida y enfermiza pasión de alabar y ensalzar así mismo su obra de manera narcisista, muchas veces sin que compare con la de otros ni tenga en sí calidad. Convertirse en el propio creador, lector, editor, agente literario, comentarista, crítico y propagandista de la obra producida. Manía enfermiza de buscar como sea enviar autoartículos, autorreportajes, autoentrevistas donde el centro sea el “grandilocuente poeta, o sea él mismo”, en cualquier espacio para automarketearse o a veces utilizando a terceros como fachada. Es la reventadera de cuetes o el famoso autopampeo y la echadera de flores gratuita. Es pagar o suplicar para que se publique, lo que normalmente no lo harían los medios por la inexistencia de calidad.

5.- Extravagancia y contraculturalidad como estrategia.- Modalidad adoptada por algunos de hacerse los extraterrestres, parecerse excéntricos reventando vidrios del vecindario a lo Jimi Hendrix con su guitarra, o llamando la atención a lo Marilyn Manson, emulando anacrónicamente a Baudelaire o Rimbaud, o fingirse lunáticos, o pretender superar la marca de alcohol en su cerebro a Rubén Darío o Hemingway, maniáticos, hacerse los raros esquizofrénicos, los complicados gongorinos e ir contra la corriente por el sólo hecho de salirse del montón. Es romper cualquier canon inflando los cachetes y hacerse como el que no posa la vista en nadie y sacar el miembro y orinarse en los parques, detener el tráfico, patear puertas, meterse unos tiros y andar maloliente, con una barbita a lo Whitman o disfrazado de poeta con una gorrita a lo Pablo Neruda o no dejarse fotografiar porque se es muy importante y hay que pagarle o suplicarle.

6.- Borrachito perdulario plazuelero.- El típico desnaturalizado. “Ser borrachín me hace más poeta y me da caché y etiqueta de intelectual místico y misterioso. “Todos los grandes poetas fueron borrachos”. “Me inspiro mejor cuanto tengo harto alcohol en el cerebro”. “Para que la gente sepa que soy un poeta debo de embriagarme a la vista de todos”, “Oe tío, ármame un burrote, porque con un troncho no me alcanza más que para inspirarme un poema”.

7.- Sólo me junto con poetas consagrados. - Típica posición marginadora a los poetas noveles. La clásica actuación circulera y selectiva, las pequeñas mafias que determinan quién es y no es poeta y quién debe y no debe participar en un recital o estar en sus contactos y relaciones. “Sólo me reúno con gente que sea consagrada”. “Sólo asisto a eventos donde venga alguien de cartel, porque no puedo mezclarme con la chusma o los chibolos que recién están empezando”.

8.- Armo mi grupo y sólo me autopromociono. - Clásica actuación individualista egoísta y personalista que busca sólo dar a conocer al jefe de la pandilla. El resto no amerita que se le difunda. Es para levantarle la autoestima al que la tiene caída.

9.- El perro del hortelano sale calato.- Como yo no hago, que los demás tampoco hagan. Me interesa que los demás fracasen en sus eventos para estar igualados. Hay que buscar la forma de que pasen por desapercibido o boicotearle su evento para que nadie asista.

Cualquier coincidencia con alguna actitud o forma de actuar, es mera coincidencia. Así es nuestra farándula literaria cultural, en algunos casos.

Pero la poesía o la actividad literaria, por encima de estas banalidades cursis y vanidades propias de los espíritus sobredimensionados de nuestros poetas sin control ni capacidad de autocontrol, es más que eso: la poesía es un sublime rayo de luna que ilumina la completa oscuridad del hombre hasta hacerlo tiritar de emoción, junto a una ventana desierta y añosa. La actividad literaria es una magnífica oportunidad de ensanchar la promoción colectiva y hacer que los poetas se conglomeren y todos salgan a flote, con su oportunidad de igual a igual, dejando atrás esos resabios egolátricos e infantiles que sólo demuestran: eximio poeta en el verso, pero un gran pendejo como persona.

Lambayeque, setiembre 21 de 2009

Foto (solo referencial): César Venero  

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Paro en Cusco

El paro de 48 horas iniciado hoy en la ciudad del Cusco, es en rechazo a la exportación del gas de Camisea, al sistema capitalista, a la corrupción aprista entre otros,  así lo señalaron los FONAVISTAS del Perú en un pronunciamiento.

Pese a no haber transporte público, muchos ciudadanos cusqueños acudieron con normalidad a sus centros de trabajo, haciendo uso de bicicletas, motocicletas, triciclos y otros a pie.

Los turistas nacionales y extranjeros visitaron el Koricancha en el horario habitual sin ningún percance.

Las protestas se efectuaron de forma pacífica.

Foto y texto: Paulina Núñez

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48 equipos juegan su mundial en Cusco

El último sábado se desarrolló la primera fecha del  Decimo Primer Torneo Interinstitucional de Fulbito Copa Cristal, organizada por la Unión Cervecera  Backus y Jhonston. En este primer encuentro los participantes demostraron un buen nivel futbolístico por lo que se presume que la obtención de la Copa será bastante disputada.

Son 48 los equipos que participan en este campeonato, los primeros en demostrar su habilidad con el balón en esta primera fecha fueron los equipos de: La Municipalidad de Santiago, Perú Rail, la Dirección Regional de Salud, Instituto Superior Khipu, UGEL Cusco, Diario El Sol, La Beneficencia Pública, la Quinta Brigada de Montaña, ESSALUD y CORPAC, quienes golearon a sus contrincantes: Ministerio de Transportes y Comunicaciones, Ministerio Publico, Colegio San José La Salle, Universidad Alas Peruanas, Consettur Machupicchu,  Dirección Regional de Agricultura, Word Visión Internacional, Lan Perú, CREDINKA y Hotel Don Carlos respectivamente.

Encuentros un poco más disputados lo protagonizaron los equipos de Dirtepol, Hernes, Ass Perú, DHL Express,  Interbank,  Olva Courier y SUNAT-ADUANAS, quienes vencieron por un gol de diferencia a los equipos de la Asociación Arariwa, Banco de Crédito,  Telefónica, Dannys Graff,  Pro Vias, Distribuidora San Ignacio y ACC Contratistas Generales, mientras que el Hotel Libertador ganó con por 2 goles a la Imprenta Amauta.

Los equipos que empataron fueron el Poder Judicial y la Federación de Periodistas, el Hotel San Agustín con la Cooperativa Santo Domingo de Guzmán. El Colegio de Arquitectos perdió por WO  ante el Colegio de Contadores que según las bases se adjudica dos goles.

El próximo encuentro es este sábado 12 de junio en el  campo deportivo del Colegio Uriel García.

Foto y texto: Paulina Nuñez

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Periodismo en la web

Como parte de las actividades de Nuestra Tierra Cusco que desarrolla el Grupo RPP en nuestra ciudad, esta mañana desarrolló  en la facultad de Comunicación Social e Idiomas de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco el conversatorio sobre Periodismo Digital a cargo  de Carlos Andrés Luna, administrador de reporteroW.com,  quién mostró  a los estudiantes  las diferentes  herramientas digitales y el uso de las redes sociales para hacer periodismo en  internet, dónde el usuario se convierte en prosumer o prosumidor.

Así mismo invitó a los estudiantes a publicar noticias locales,  fotografías y formar parte de reporteroW.com

Foto y texto: Paulina Núñez

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Viajando por el tiempo

Hace algunas horas se llevó a cabo  la presentación del Libro “Cuentos Quechuas Campesinos – Ayllu Runakunapa Willakuynin” en las instalaciones de la Casa Campesina del Centro Bartolomé de las Casas, donde los asistentes disfrutamos y escuchamos cuentos  andinos en quechua y en español (La Sirena, El zorro, Huq’ucha, entre otros), transmitidos oralmente generación tras generación.

Foto y texto: Paulina Nuñez

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Feliz día mamá

Hablar de nuestra madre es hablar de amor, entrega, esfuerzo, sacrificio, fortaleza, alegría, características que nacen desde el fondo de su corazón desde que nos tienen en su vientre hasta el fin de sus días.

Cuando somos pequeños nos entregamos del todo a sus brazos y somos completamente dependientes y poco a poco será ella quién nos enseñe a hablar a caminar a jugar a distinguir lo bueno de lo malo, para ello hará uso de toda su creatividad algunas veces de su carácter. Los hijos poco a poco iremos creciendo y volviéndonos mas independientes  pero ella siempre estará ahí siguiendo silenciosamente cada paso que demos, si hemos de equivocarnos nos ayudará a levantarnos, si nos alejamos por completo y decidimos regresar, nuestra madre estará ahí esperando con sus brazos abiertos y con una sonrisa dibujada en su rostro. Es tan maravillosa nuestra madre que hagamos lo que hagamos siempre nos mirará con ternura.

Desde Prensa Contacto saludamos a todas las mamis del espacio virtual.

Texto: Paulina Núñez

Imagen de acá

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El faenón del partido aprista en Cusco

Trabajo sólo para los de la estrella.

El pasado tres de mayo seis trabajadores CAS fueron despedidos sin ningún motivo del Programa Nacional de Apoyo Directo a los más Pobres (JUNTOS) lo que es más indígnate es para que no hagan público de esta injusticia y no procedan de manera legal los despedidos, Carlos Mancajo  Coordinador Regional de JUNTOS en Cusco,  les ofreció certificados, cartas de recomendación y felicitación, y contactos con otras instituciones.

Los seis promotores sociales  que laboraban en esta institución desde que se inició, señalan “que estos despidos  tienen un objetivo colocar a más gente del partido aprista, como las registradas en los últimos contratos donde dos personas ingresaron a la institución por recomendaciones políticas para asumir el cargo de gestores locales de dos distritos sin previo concurso, ni la experiencia en el área social”

La respuesta de la institución al reclamo de los trabajadores fue que en sus distritos se incrementaron los índices de pobreza y desnutrición.

Es un secreto a voces lo que ocurre en algunas  instituciones públicas del estado donde las convocatorias son manejadas políticamente e ingresan personas que no cumplen el perfil para desempeñar el trabajo encomendado ¿Será por eso que los programas sociales no muestran verdaderos resultados en nuestro país?

Texto: Paulina Núñez

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